El Cuerpo Nacional de Policía, en coordinación con la Policía Local, detuvo hoy al presunto autor de un atraco en una entidad bancaria de Segovia donde robó con seis clientes dentro de la sucursal.
El suceso se produjo en la Oficina Urbana número 16 de Caja Segovia de la capital segoviana, cuando a las 10.28 minutos de la mañana, un hombre entró en la sucursal y amenazando a punta de pistola a los cuatro empleados y seis clientes que en esos momentos se encontraban en la oficina, se llevó una cantidad todavía por determinar que podría estar cercana a los 5.000 euros, según informaron fuentes de la entidad financiera y de la Subdelegación del Gobierno.
En el momento en que el atracador se personó en la oficina y amenazó con el arma, los empleados de la entidad tuvieron tiempo de activar la alarma que, inmediatamente, se registró en la sede central de Caja Segovia. Esto permitió dar aviso a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que se personaron en las inmediaciones de la sucursal en pocos minutos.
El presunto atracador, de estatura media y ataviado con gorra roja, cazadora blanca, barba postiza y gafas de sol, abandonó la oficina a las 10.33 horas la oficina. En su huida y fruto de la colaboración ciudadana fue detenido con prontitud por los agentes de la Policía.
Tanto los clientes como los empleados de la oficina se encuentran bien, salvo por el consiguiente nerviosismo propio del momento vivido, según Caja Segovia.
La Subdelegación del Gobierno precisó que el detenido es W.G.L., de 34 años y de nacionalidad colombiana y detalló que agentes de paisano vieron salir al presunto atracador de la oficina e iniciaron la persecución. La Policía Nacional y la Policía Local realizaron entonces un cerco por las calles adyacentes, hasta que localizaron al presunto atracador cuando salía de un establecimiento hostelero del paseo Ezequiel González.
Dentro del establecimiento, el hombre se había cambiado de ropa y había dejado en una bolsa la pistola simulada con la que cometió presuntamente el atraco. La Policía Nacional analiza ahora si esta pistola podría haberse utilizado para el fuego real. El detenido también se había desecho en su huída de una barba que se había colocado para no ser reconocido.